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Leche de látex

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Información sobre compuestos de látex para moldear

Los europeos descubrieron las propiedades especiales de la leche secretada por el árbol de látex Hevea brasilensis en el siglo XV. Los nativos de Sudamérica conocían las propiedades del látex desde hacía mucho tiempo. Llamaron al árbol de caucho "cahuchu" como "madera que llora", los franceses lo hicieron "caoutchouc".

Nuestra leche de látex es una dispersión blanca a base de caucho natural, que se endurece al aire (se seca), se estabiliza con amoníaco y ya está pre-vulcanizada. La vulcanización es el proceso en el que las cadenas que no están unidas por enlaces químicos en el caucho están provistas de enlaces cruzados. En el caso del caucho natural, por ejemplo, es la vulcanización de azufre en la que las moléculas de azufre realizan esta tarea de unión. El número de puentes de azufre al final determina la dureza del caucho.

La leche de látex se utiliza a escala industrial para fabricar consumibles médicos (por ejemplo, guantes, catéteres), chupetes para bebés, preservativos o globos de juguete. Como material de impresión, es muy económico, pero también tiene desventajas: El procesamiento requiere mucho tiempo y trabajo, y sólo permite formas de piel relativamente delgadas. Aunque el látex endurecido es extremadamente elástico y resistente al desgarro, sólo tiene una baja resistencia al desgarro una vez que ha sido desgarrado.

Almacenamiento y vida útil

Al ser un material natural sin apenas aditivos, el látex curado es, por un lado, un material muy agradable, pero, por otro, no tan duradero como los cauchos sintéticos o las siliconas. No es resistente a los rayos UV y reacciona con sensibilidad al contacto con productos de limpieza que contienen disolventes, aceites, grasas o compuestos metálicos que contienen cobre. Los moldes de látex duran más cuando se frotan con polvo de talco después de su uso porque esto evita que el látex se pegue a sí mismo. Esto debe repetirse ocasionalmente durante períodos de almacenamiento más largos.

En estado líquido, la leche de látex deberá almacenarse en recipientes de plástico o acero inoxidable herméticamente cerrados a temperaturas comprendidas entre +5 °C y 35 °C como máximo. La leche de látex deberá conservarse en un lugar fresco. En condiciones óptimas (20 °C), el material no curado puede conservarse durante al menos 24 meses.

Seguridad y salud en el trabajo

A pesar de su muy bajo contenido de NH3 (aprox. 0,3%), el olor a amoniaco se nota durante el proceso. Sin embargo, aparte de las precauciones habituales al manipular productos químicos, no se requieren medidas especiales de seguridad en el trabajo. La leche de látex no entra en el ámbito de aplicación de la Ordenanza sobre sustancias peligrosas y no requiere etiquetado.